Habilite sutiles señales de retroalimentación -como «sí», «ajá» o ligeras afirmaciones- para que su IA parezca más presente y comprometida durante el habla humana.
Cuando está activada, la IA intercala agradecimientos de sonido natural en momentos clave, simulando la atención en tiempo real.
Esto aumenta la confianza y la calidez de la conversación, especialmente en situaciones de empatía o relación.
Cuando está desactivada, la IA permanece en silencio mientras escucha, lo que resulta ideal en contextos formales o en los que prima la eficacia.